¿Cómo debe cobrar un autónomo societario? ¿Por nómina o facturando?

¿Puede un autónomo societario facturar a su propia
empresa?
Desde la entrada en vigor de la Reforma Fiscal de 2015, los autónomos societarios han visto la forma
de percibir la retribución por su trabajo sujeta a cambios. No es de extrañar entonces que nos lleguen
preguntas rollo “como autónomo administrador, ¿puedo facturar a mi propia empresa?” Siendo
autónomo societario hay dos opciones sujetas a varios requisitos: es posible tanto facturar como hacer
una nómina, en función de la situación. Te cuento un poco más para aclarar las posibles dudas.
Hasta la llegada de la Reforma Fiscal de hace un par de años era posible que los autónomos
societarios que desarrollaban una actividad profesional para su empresa fueran remunerados
mediante nómina. Sin embargo, el panorama actual ha cambiado y se deben observar una serie de
requisitos a la hora de tener claro si, como autónomo administrador, debemos cobrar de una forma u
otra.
Comencemos por conocer qué es un autónomo societario y qué tipos existen.
¿Qué es un autónomo societario?
En cualquier sociedad de naturaleza mercantil debe existir siempre un socio debe darse de alta como
autónomo societario o administrador. Se trata, en resumen, de aquel bajo cuya responsabilidad estará
la gestión o regencia de la empresa. Estar registrado en el Régimen Especial de Trabajadores
Autónomos es un requisito indispensable. Además, por cierto, estará obligado a tributar sobre una base
imponible superior a la de los autónomos “normales” y no tiene derecho a acceder a ninguna
bonificación sobre su cuota.
Como autónomo societario, ¿facturar o nómina por
mi trabajo?
Esto dependerá, en primer lugar del capital que el autónomo societario o administrador tenga de la
empresa en cuestión.
Si posee el 50% o más del capital invertido en la empresa, entonces no podrá cobrar generalmente
a través de nómina como trabajador, teniendo acceso a dos vías:
Cobrar mediante nómina siempre que se haya reflejado en los estatutos de la sociedad que el
trabajo desempeñado por el socio administrador se remunerará de esa forma. En ese caso se aplicará
una retención superior del 35% en general, y del 19% en el caso de que el neto del volumen de
negocio no haya superado los 100.000 euros en el periodo anterior.
Otra opción es la de facturar a la sociedad por los servicios profesionales prestados a la empresa siendo
autónomo societario soportando un IVA del 21% y retención de IRPF del 15% (7% durante los dos
primeros años como administrador, siempre que no se haya desarrollado actividad en los periodo
anterior). También podrías facturar a tu empresa siendo autónomo societario en el caso por el que se
cumplan uno de estos casos:
 Que el autónomo societario ejerza funciones de dirección y gestión de la sociedad,
además de contar con un 25% o más de participaciones.
 Sin poseer participaciones de la empresa, cumpliéndose el requisito de convivencia
con un socio que sí tenga la propiedad 50% o más.
 Ser socio, trabajar en la empresa y tener el 33% o más de participaciones.
En general, los factores que deben darse a la hora de facturar como autónomo societario a tu
propia empresa desarrollando tanto la función de administrador como aportando servicios
profesionales de otro tipo son: tener sede propia que cuenta con el capital productivo necesario para
llevar a cabo la actividad, sin que se incurra en una relación de dependencia de ningún tipo con la
empresa con la que se va a facturar en la prestación del servicio.
Entonces ¿cómo debe cobrar un autónomo societario?
Depende de si en el desarrollo de la actividad por la que pretende ser remunerado lo convierte en sujeto
pasivo del IVA.
Aunque a efectos del IRPF los rendimientos de un autónomo societario estén considerados como una
actividad económica, esto no significa que deba expedir facturas. Sólo si la persona física es sujeto
pasivo del IVA debe emitir facturas.
¿Y cuál es entonces el criterio a seguir para facturar siendo autónomo societario?
Pues como te he mencionado ahí arriba por encima, y según la según la Dirección General de Tributos
(DGT) y la Agencia Tributaria, como organismos responsables, esta figura estará sujeta a IVA y, por
ende, obligado a emitir facturas, si desarrolla una actividad de naturaleza independiente a la
sociedad a la que presta sus servicios.
 Emplear un centro de trabajo, medios y herramientas materiales y personales
propios para desempeñar el servicio.
 Que el servicio prestado no esté supeditado o influido por jerarquías ni toma de
decisiones en cuanto a la estructura organizativa de la empresa para la que se
factura, por lo que el autónomo tendría libertad para gestionar su trabajo.
 Concurrir en el riesgo económico del servicio de la actividad.
Es decir que, por ejemplo, si el autónomo societario cuenta con los recursos de la sociedad para
ofrecerle un servicio en el que precisa de los mismos, este no estaría sujeto a IVA, por lo que el
autónomo societario no estaría obligado a facturar. Eso sí, aclarar que el hecho de no tener que emitir
factura no exime al autónomo societario de tramitar su alta como autónomo en el RETA.
¿Qué requisitos burocráticos implican darse de alta
como autónomo societario?
 Darte de alta como autónomo en Hacienda presentando el modelo 036 o el modelo
037 y luego en el RETA.
 Si tienes que emitir facturas a tu empresa, tendrás que aplicar el IVA correspondiente
(21% o 7% reducido los dos primeros años) y luego declarar el IRPF como cualquier
autónomo, la del modelo 303 de IVA trimestral y la del modelo 130 de pago fraccionado
del IRPF.
 Recuerda que seguramente no podrás acceder a ninguna bonificación en tu cuota de
la Seguridad Social, aunque hay jurisprudencias que le otorgan al autónomo societario
el derecho de acceder a algunas como la tarifa plana.
 Como autónomo societario podrás deducir gastos relacionados con tu actividad.

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